Leonora nació de dos años de viajes, conversaciones y tiempo en talleres de todo México. Tomó forma en San José de Gracia, Michoacán, donde los artesanos hacen piñas: grandes e intrincadas vasijas vidriadas hechas para exhibirse. Llevar ese ornamento al hogar tomó tiempo. El estudio y los artesanos lo resolvieron forma por forma.
Junto a las piezas de uso diario hay obras que existen por sí mismas. Silvia es grande, extravagante y extraña, y reúne las formas y los colores del pueblo en una sola forma. Colette es pequeña, y rosa.
Como primera colección del estudio, Leonora es un viaje de descubrimiento que pone a prueba hasta dónde puede llegar el Barro Vidriado, de la mesa a lo puramente escultórico. Cada pieza proviene del taller del Maestro Artesano Pedro Hernández y su familia.








